¿Cuáles son las desventajas del acero inoxidable de calidad inferior?
Hora de lanzamiento:
2025-07-16
El acero inoxidable de calidad inferior (generalmente se refiere a productos de acero inoxidable con materiales de calidad insuficiente y fabricación tosca, como el 201 no estándar o acero inoxidable reciclado, entre otros) presenta defectos evidentes en cuanto a rendimiento, seguridad y durabilidad. Las deficiencias específicas son las siguientes: 1. La resistencia a la corrosión es extremadamente baja y tiende a oxidarse fácilmente. Defectos del material: El acero inoxidable de calidad inferior contiene cantidades insuficientes de cromo y níquel (por ejemplo, el contenido de níquel en el acero inoxidable 201 no estándar puede ser inferior al 1%, muy por debajo del 8% del 304), lo que impide la formación de una película pasivada estable (la «capa protectora» anticorrosiva). Por ello, este tipo de acero es propenso a oxidarse y a corroerse cuando entra en contacto con agua, ambientes húmedos, sales (como salsa de soja o sudor) o sustancias ácido-alcalinas (como vinagre o detergentes). Rendimiento ante la oxidación: Tras un uso breve, aparecen manchas rojas y puntos de óxido en la superficie; en un período prolongado, podría presentarse oxidación generalizada e incluso formación de agujeros, afectando tanto la apariencia como la estabilidad estructural (por ejemplo, los fregaderos de acero inoxidable de calidad inferior podrían filtrarse debido a la oxidación). En segundo lugar, la resistencia mecánica es baja, siendo fácilmente deformable y susceptible de romperse. Muchas impurezas y proceso deficiente: El acero inoxidable de calidad inferior se funde mayoritariamente a partir de residuos reciclados, lo que resulta en una pureza del material baja y en una mayor presencia de impurezas (como carbono, azufre, etc.), lo que reduce su dureza y tenacidad. Problemas de uso: En el uso cotidiano, puede deformarse y abollarse con facilidad tras pequeños golpes, presiones o exposición a altas temperaturas (por ejemplo, cerca de la cocina); si se utiliza para soportar cargas (como estantes o taquillas de acero inoxidable), podría colapsar debido a su resistencia insuficiente; incluso productos finos y de baja calidad (como cuencos o lavabos) podrían cortarse con cubiertos afilados. En tercer lugar, la seguridad es preocupante, ya que pueden liberarse sustancias nocivas. Exceso de metales pesados: El acero inoxidable reciclado podría contener metales pesados como plomo, cadmio y mercurio, o bien la precipitación de elementos como cromo y níquel debido a un proceso de fundición deficiente podría superar los límites permitidos. Cuando entra en contacto prolongado con alimentos (como vajilla o vasos de acero inoxidable de baja calidad), estas sustancias nocivas podrían migrar hacia los alimentos y poner en riesgo la salud humana (especialmente en niños y mujeres embarazadas). No cuenta con certificación de grado alimentario: El acero inoxidable de baja calidad no está certificado como «grado alimentario» y no puede entrar en contacto directo con alimentos, ni siquiera en situaciones donde no está destinado a estar en contacto con alimentos (como en taquillas); esto podría provocar olores desagradables o contaminar el entorno debido a la oxidación.
El acero inoxidable de calidad inferior (generalmente se refiere a productos de acero inoxidable con materiales de calidad inferior y fabricación deficiente, como el 201 no estándar, acero inoxidable reciclado, etc.) presenta defectos evidentes en cuanto a rendimiento, seguridad y durabilidad; las deficiencias específicas son las siguientes:
1. La resistencia a la corrosión es extremadamente baja y se oxida con facilidad.
Defectos materiales: El acero inoxidable de calidad inferior contiene cantidades insuficientes de cromo y níquel (por ejemplo, el contenido de níquel del acero inoxidable 201 no estándar puede ser inferior al 1%, muy por debajo del 8% del 304), lo que impide la formación de una película pasivante estable («capa protectora» anticorrosiva). Por ello, este tipo de acero es propenso a oxidarse y a corroerse cuando se expone al agua, a ambientes húmedos, a sales (como la salsa de soja o el sudor) o a sustancias ácido-alcalinas (como el vinagre o los detergentes).
Rendimiento de óxido: manchas rojas y puntos de óxido aparecen en la superficie tras un uso a corto plazo, y en áreas de largo plazo podría presentarse óxido a gran escala, o incluso agujeros, afectando la apariencia y la estabilidad estructural (por ejemplo, los fregaderos de acero inoxidable de inferior calidad podrían filtrarse debido al óxido).
Segundo, la resistencia es baja, fácil de deformar y romper.
Muchas impurezas y proceso deficiente: El acero inoxidable de calidad inferior se funde en su mayoría a partir de desechos reciclados, y la pureza del material es baja, conteniendo más impurezas (como carbono, azufre, etc.), lo que resulta en una dureza y tenacidad insuficientes.
Problemas de uso: En el uso diario, puede deformarse y abollarse por colisiones leves, presión o altas temperaturas (como cerca de la estufa); si se utiliza para soportar cargas (por ejemplo, estantes de acero inoxidable o taquillas), podría colapsar debido a su resistencia insuficiente; los productos de acero inoxidable finos y de baja calidad (por ejemplo, cuencos, lavabos) incluso pueden ser cortados por cubiertos afilados.
Tercero, la seguridad es preocupante, y podrían liberarse sustancias nocivas.
Los metales pesados superan los límites permitidos: El acero inoxidable reciclado puede contener metales pesados como plomo, cadmio, mercurio, etc., o bien la precipitación de cromo, níquel y otros elementos debido a un proceso de fundición deficiente puede exceder las normas establecidas. Cuando entra en contacto a largo plazo con alimentos (como vajilla y vasos de agua de baja calidad hechos de acero inoxidable), sustancias nocivas pueden migrar hacia los alimentos y poner en riesgo la salud humana (especialmente para niños y mujeres embarazadas).
Sin garantía de calidad alimentaria: El acero inoxidable de baja calidad no está certificado como «de calidad alimentaria» y no puede entrar en contacto directo con alimentos, incluso cuando se utiliza en escenarios que no implican contacto con alimentos (como taquillas), lo que puede provocar olores o contaminar el medio ambiente debido a la oxidación.